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jueves, 1 de enero de 2009

El payaso en Correo

El 30 de diciembre apareció una brevísima reseña sobre el libro de poesía circense editado por Estruendomudo y escrito por el difunto Robles Olivos. Esto dice:


Publicación
Poemario de Rafael Robles

La editorial Estruendomudo, que dirige Álvaro Lasso, acaba de publicar Aquí murió el payaso, de Rafael Robles. Se trata del segundo poemario de un autor que muestra ya evidencias de madurez creativa con respecto a su libro debut.
-Nada más-

sábado, 20 de diciembre de 2008

presagios de una muerte anunciada


"Juan Carlos Bondy anuncia la publicación del segundo libro de un poeta que llamó la atención el 2005 por el desparpajo de su librito "Buena suerte Peter Parker!" El poemario poemario, que lleva por título "Aquí murió el payaso", promete más diversión. Comentaremos".
Suplemento El Dominical, del diario El Comercio.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Otros lamentos a la muerte de un payaso


Otra persona que se manifestó ante la muerte de Rafael Robles Olivos fue el periodista Michel Dancourt, quien si bien se especializa en temas deportivos no es para nada ajeno a la sensibilidad poética y lo duro que será para el mundo circense la pérdida de esta joven promesa del trapecio.

Y esto fue lo que dijo:

Que no muera el payaso

Tiene 25 años pero cara de más chibolo, según admite con inocultable orgullo. Desde que Rafael Robles escribió “Quisiera ser como Bob Esponja y vivir en el fondo de algo. Ser un estúpido que no recuerda nada y reírme de todo sin que nadie me moleste. Quisiera ser más como tú y no tan Calamardo” en su primer poemario, “Buena suerte, Peter Parker!”(2005), su vena artística maduró. Ahora este estudiante de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de San Martín de Porres, premio ETECOM en crónicas 2008 con su particular perfil al pintor Fernando de Szyszlo, acaba de publicar “Aquí el murió el payaso”, Ed. Estruendomudo. Este libro, breve pero sólido, confirma que su poesía evolucionó. El problema de la existencia, los desencuentros con la familia, el amor y el desamor, las nostalgias, la soledad, el sabor agrio de las frustraciones personales, son los temas que salpican las páginas de su segundo poemario planteados con fina ironía, con no poco humor. Algunos se desarrollan con poemas en prosa, otros con poemas en verso. “Para mí la poesía es una obligación de decir, una dulce condena, como dice Calamaro. Este libro, que ha recibido buenos comentarios hasta ahora, me deja, claro, más satisfecho. Pero tampoco me la creo. Hay mucho de poses entre los poetas y no son seres iluminados ni superiores. Creo que ser escritor es tan importante como ser gasfitero”, sostiene parafraseando a Tomás Eloy Martínez. No sabe identificar un libro de cabecera, no se decide por cuáles páginas llevaría cuando le repetimos esa pregunta boba y recurrente sobre qué quisiera tener para leer si estuviera perdido y solo en una isla. Pero habla, sí, con cariño del poeta francés Jacques Prevert, se ha quedado enganchado con el "Bombardero” de César Gutiérrez y no se cansa de recomendar el libro de crónicas “Día de visita” de Marco Avilés o “La vida privada de los árboles”, una novela del chileno Alejandro Zambra.


Robles cuenta que escribió estos poemas escuchando música y que buscó, casi de manera obsesiva, que reflejaran también cierta musicalidad para quien los leyera. “Desde que estás conmigo, la muerte circula entre mis pasadizos interiores con una motosierra prendida”, dice en uno. “Intentar algo contigo es ridículo como decir esternocleidomastoideo a la hora de la eucaristía o saltar de un quinto piso gritando tu nombre sin más red que una piscina llena de turistas”, escribe en otro. Como el título, que recoge una expresión coloquial, Robles asegura que no habrá más poesía en su camino literario, que una novela breve o un libro de crónicas urbanas serán el siguiente paso. Pero no debería matar aún al payaso, porque su escritura irreverente puede deparar grandes logros poéticos.Des-pa-ci-to como las hormigas se devoran una araña muerta, Robles llega al corazón pero también a la mente. Muy recomendable.

Fuente: Periódico Redacción.

jueves, 20 de noviembre de 2008

El velorio (y entierro) del payaso

El sábado 15 de noviembre se enterró al payaso en el Cementerio Ksa Tomada. Los sepultureros fueron César Gutierrez (novelista, autor de "Bombardero"), el crítico literario Javier Ágreda (responsable de la columna "Jaque Perpétuo" del diario La República), Álvaro Lasso (director de la editorial Estruendomudo), y Rafael Robles Olivos (cadáver bien conservado).

Estas son algunas imágenes de esa noche no excenta de lágrimas, flores y visitas hipócritas. Como en todo buen velorio.

El payaso, sabio él, entiende que la mejor manera de romper el hielo en un velorio es contar un chiste...



un chiste que nadie más que él entiende



Javier Ágreda descubre en el testamento del payaso directas influencias (casi plagios) de Vallejo y Eguren.


César Gutierrez se compadece del difunto y confiesa que lo que ha escrito le parece algo valiente y que la poesía que puede encontrarse en "Aquí murió el payaso" es una poesía auténtica.


(porque César Gutierrez hace juego con su entorno)

Las palabras de aliento continúan. Ambos sepultureros están siendo amables con el texto de un clown muerto.



Por ende, el cadáver de payaso comienza a sospechar que tanto Gutierrez como Ágreda han leído otro libro.



De modo que se ve obligado a aclarar que su libro se llama "Aquí murió el payaso" y no "Las falsas actitudes del agua", dejando en claro que se llama Rafael Robles y no Andrea Cabel.
La decepción en el respetable es evidente.



Robles Olivos, el payaso muerto, se anima a contar un chistecito más a manera de disculpas. Esta vez su sentido del humor sí es valorado (o fue, quizás, una complacencia, un último favor al hombre muerto).


El cadáver, antes de penetrar en su oscuro sepulcro, agradece a todos los que salen en la última página de su libro, repitiendo lo que ya escribió, en una evidente manifestación de improvisación circense.


El dueño del cementerio agradece a todos por su visita, con más palabras de cariño al joven payaso muerto en extrañas circunstancias.


Termina el velorio y la fotógrafa arroja la cámara al piso en un claro intento por llegar primero que todos a la mesa de los bocaditos, obligatorios en toda ceremonia religiosa.
Lo que ella desconoce, sin embargo, es que no alcanzó para comprar nada más que una tumba de papel. Ahí donde murió el payaso mientras la escribía.


Fotos: Ángela Vera Temoche.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Nota de prensa


“Aquí murió el payaso”

de

Rafael Robles Olivos


La editorial ESTRUENDOMUDO presenta: “Aquí murió el payaso”, segundo poemario de Rafael Robles y segundo número de nuestra nueva colección Estruendomudopoemà.

“Aquí murió el payaso” es la nueva entrega de la nueva Colección de poesía de Estruendomudo, la cual rompe con un prolongado silencio de nuestra editorial en la publicación de textos poéticos. Con esta nueva incursión, anhelamos convertirnos en un espacio que aporte voces significativas dentro del espectro de la poesía nacional y participar de la etapa de renovación que hoy experimenta.

Registro de las piruetas, batallas y fracasos de Rafael Robles, este libro reconstruye fragmentos de la historia personal del protagonista, y de los constantes despojos de los que es víctima. Con un sentido del humor nostálgico, a veces oscuro, el autor navega dentro de sus derrotas amorosas, las tensiones con la familia, y algunas otras presencias traumáticas, de las que trata desesperadamente de librarse.

Rafael Robles Olivos (Lima, 1977). Tenista en desuso, arquero de segunda, blogger caleta, graffitero futurista y cineasta en proceso evolutivo, ha sido también invitado al 4to y 5to Festival Internacional de poesía Novissima Verba, además de ser finalista de los concursos Dedo Crítico de poesía y Solamente Palabras (Madrid). Tercer puesto del ETECOM 2008 en crónica periodística y ganador de los Juegos Florales de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad San Martín. Textos suyos han aparecido en revistas de varios países y en el Perú publicó el poemario Buena suerte Peter Parker! (Estruendomudo, 2005).

La presentación se realizará en la librería Ksa Tomada este sábado 15 de noviembre a las 08:00 p.m. Participarán César Gutiérrez, Javier Ágreda, Álvaro Lasso y el propio autor. Habrá firma de libros y concurso de chistes rojos.



Presentación

Día: Sábado 15 de noviembre
Lugar: Librería Ksa Tomada (Av. Conquistadores 1232 – San Isidro)
Hora: 07:30 p.m.
Participan: César Gutiérrez (periodista y escritor)
Javier Ágreda (periodista y crítico literario)
Álvaro Lasso (director editorial de Estruendomudo)

Habrá firma de libros y concurso de chistes rojos.

Con el ruego de su difusión,

EDITORIAL ESTRUENDOMUDO
editorialestruendomudo@gmail.com / Telf.: 98503-2965 / 429*7277

Invitación

Este sábado 15 de noviembre se mostrará al mundo el
poemario "Aquí murió el payaso" (editorial estruendomudo), de Rafael Robles Olivos, quien ya anteriormente deslumbró al mundo con el librito "Buena suerte Peter Parker!"

César Gutierrez y Javier Ágreda serán los presentadores.

La cita es en Ksa Tomada (Av. Conquistadores 1232, San Isidro) a las 7y30pm
Luego Sargentazo

(dar click para ampliar)

Aquí murió el payaso